Marco decorativo: esquina superior-izquierda Marco decorativo: trazo superior Marco decorativo: esquina superior-derecha
Marco decorativo: trazo izquierdo

CASCADAS DE NUBES

La cascada adherida a las cumbres. A: P. Batista

En las laderas que quedan a sotavento, el mar de nubes desciende dando lugar a la formación de sorprendentes y enigmáticas cascadas de nubes. Según a qué altura esté la inversión térmica, la velocidad del viento y la altura del relieve sobre el que incida, el mar de nubes fluirá con abundancia o por el contrario será incapaz de desbordarlo, de manera que dará lugar a la formación de una cascada a sotavento o no.

Mosaico con fotos del mar de nubes a distintas alturas. A: A. Rodríguez, F. Bullón y A. Arhnell

En estas fotografías, tomadas sobre una cordillera de la isla de La Palma, de unos 1.400 m, se aprecian distintas alturas del mar de nubes: en la foto 1 está a unos 800 m de altitud; en la 2 empieza a rebasar la cordillera ligeramente; en la 3 se sitúa a unos 1 500 m, cayendo a sotavento; por último, en la foto 4 la inversión está a unos 1.900 m, y la masa nubosa se desploma literalmente a sotavento en una cascada de nubes de dimensiones espectaculares.

El mar de nubes remontando una de las cumbres de Tenerife. A: E. Rodríguez Cascada sobre la cordillera de Anaga, Tenerife. A: V. Melo
Cascada de nubes sobre el Macizo de Cumbre Nueva, La Palma. A: S. Tulloch

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Marco decorativo: trazo derecho
Marco decorativo: esquina inferior-izquierda Marco decorativo: trazo inferior Marco decorativo: esquina inferior-derecha